Esta revolución de las ideas ofrece una nueva oportunidad para las personas con espíritu emprendedor, en especial en el mundo digital.

La economía naranja está de moda. La sobria y tradicional economía trajeada de negro ha sido desplazada. Líderes mundiales, presidentes, empresarios y profesionales rastrean en los buscadores web con palabras claves este nuevo término y hacen proyecciones para referirse al crecimiento que tendrá la industria de las ideas, la industria creativa en el futuro inmediato.

El calificativo naranja con el que se ha bautizado a este sector económico se ha estado masificando en los últimos tiempos gracias al auge que han tenido las nuevas tecnologías de la información y los servicios asociados a ellas.

Según un informe de la Economía de la Información de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), para el 2017 “la producción mundial de bienes y servicios TIC representa alrededor del 6,5% del PIB mundial”, y el sector de servicios TIC emplea a unas 100 millones de personas en todo el mundo.

Y ustedes se preguntarán ¿por qué hablamos de la economía naranja? Pues básicamente porque está asociada al mundo del talento y la creatividad, al mundo de los nuevos negocios por Internet, al de los nuevos desarrollo tecnológicos colaborativos. 

Aunque hace algunos años éstas eran ideas intangibles, y los actores de la economía tradicional las desconocían,  la generación Milenials se ha encargado de materializarlas y está obligando a las personas a repensar los paradigmas de negocios en función de estas nuevas plataformas innovadoras.

Esta revolución de las ideas, esta revolución naranja, ofrece una nueva oportunidad para las personas con espíritu emprendedor, en especial en el mundo digital.

¿Qué es la economía naranja, o creativa?

En el año 2001 John Howkins introdujo el término en su libro “La economía creativa: Cómo las personas hacen dinero de las ideas”. Título ilustrativo el de Howkins que nos da luces sobre el potencial de este concepto.

La economía naranja también es llamada economía creativa, y es naranja porque el color se asocia con términos como cultura y creatividad.

 ¿Y la economía colaborativa?

Siendo que la economía naranja es un término aún dinámico en construcción, en algún punto transversal del consumo y la producción, el término roza con otro novedoso, el de la economía colaborativa tomando en cuenta que los nuevos negocios tecnológicos tienen su cimiento en las ideas y la innovación, aunque no son sinónimos.

Pero este término lo revisaremos en otro artículo.

¿Cómo funciona?

economia colaborativa

¿Qué integra la economía naranja?

Encontramos un artículo en rankia.co que advierte que la economía naranja la componen dos elementos:

1) La economía cultural y las industrias creativas,

que juntas conforman las llamadas industrias culturales convencionales

2) Las áreas de soporte para la creatividad,

integradas por actividades cuya base es la creatividad y la diferenciación.

 

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