Simplificar es multiplicar... Pero para quienes desconocen esto, generalmente aplican la gran máxima para el fracaso de cualquier emprendimiento…

¿Para qué hacerlo fácil si lo puedes hacer difícil?

El éxito es producto del trabajo inteligente y estratégico. Si bien no se trata de dormir mientras te haces millonario, podemos decir que podrías tomar vacaciones luego de una buena jornada de estrategia y automatización. Eso es; simplificar es multiplicar ¿Capisci?  Pero, sigamos… Aquí te cuento de qué se trata.

Hemos sobrevivido a grandes mitos religiosos y sociales que obligan a nuestra mente a pensar que el sufrimiento y gran esfuerzo es la vía para obtener mejores resultados ¡No! Nada más lejos de la realidad.

Cada año, para cualquier emprendedor, coach, Internet Marketer, o bien para quien maneja un negocio tradicional, lo más complicado de cambiar es el tren de trabajo para multiplicar ingresos, puesto que cada vez se enfoca en más; por lo que llega a un punto de saturación en relación a lo que hace, pensando erróneamente que a mayor actividad y responsabilidad, mayor flujo de capital.

Simplificar es multiplicar

Sí… Así de sencillo… Simplificar es multiplicar, y nada tiene que ver esto con operaciones matemáticas. Como Ingeniero Industrial sé bastante de ellas, pero como Marketer y Coach Digital, también aprendí a conservar las más importantes asociadas a mi negocio. Es decir, las básicas: Suma, resta, multiplicación y división.

¿Cómo aplica esto?

Sumar aquello que te beneficie, que te dé tranquilidad: familia, amigos, sociedades, alianzas positivas.

Restar lo que te quite tiempo para hacer lo que es realmente importante para ti.

  • Aquello que te rindió poco o ningún resultado
  • Eso que implica mucho esfuerzo, desgaste y cansancio.
  • Personas negativas de tu entorno.

Multiplicar estrategias que te den y te hayan dado resultados positivos.  

Dividir proyectos, metas en pequeños logros. Delegar actividades, responsabilidades. El síndrome del Llanero Solitario ya es leyenda urbana.

Personalmente, como marketer e incluso como persona, reconozco que en lo que respecta a la tarea de delegar, he tenido que reaprender a hacerlo, pues es algo que no he soltado del todo de mí.

Ahora bien, te pregunto: como emprendedor, dueño de negocios, coach o lo que sea, ¿cuál es tu mayor reto al iniciar cada nuevo año pensando en impulsar tu empresa?

Generalmente, resulta una tarea realmente titánica el sentarte a planificar tu año:

  • Planificación de Actividades – ¿Qué hacer? ¿A quién asignar qué?
  • Contenido – ¿Qué temas tocar? ¿Cómo aportar valor?
  • Horarios – ¿Cuánto tiempo –y esfuerzo- invertir?
  • Productos – ¿Qué ofrecer a tu mercado objetivo?
  • Promociones – ¿Qué promover? ¿A quién? ¿Qué campañas llevara cabo?

A este punto, la gran pregunta es: ¿Cómo manejar esa avalancha de cosas para llevar tu negocio hacia dónde quieres?

Para quien está en el negocio digital está claro que, aunque el proceso hacia la estabilidad y éxito no es inmediato y se deba ser paciente, siempre se piensa como propósito TENER MÁS:

Eso está bien, pues la meta de quien tiene un negocio es ganar dinero, clientes y hacerse de un nombre. Sin embargo, te digo: No pienses en cantidades… Tener un mes en números positivos es bueno, pero poder contar con un negocio que te genere ingresos los 12 meses del año es aún mejor. ¿No te parece?

Entonces, hazlo sencillo. Tan sencillo como el título de este post: Simplificar es multiplicar… sin la cruz a cuestas. No olvides que menos es más. Para lograr esto, hay tres aspectos de todos los que he mencionado en los cuales hay una operación más que debes aplicar, -tal como en las matemáticas- : SIMPLIFICACIÓN

¿Cuáles son? Te los cuento…

1.-  Asignación / Planificación de actividades • No quieras hacer todo tú. Por experiencia sé que todo tu esfuerzo puede resultar un desastre, sobre todo al principio dentro de este mundo.

Para que tu productividad se vea optimizada, dedícate a aquello que te gusta y en lo que eres realmente bueno, dando como resultado la inversión de menos esfuerzo y tiempo…

¿Eres bueno escribiendo y creando contenido?

¿Creas buenos emails?

¿Eres un as en las campañas y anuncios?

¿Eres buen estratega en ventas?

¿Te apasiona hablar y hacer videos?

Entonces, ¡Ahí está! ¿Por qué querer abarcar más?

Enfoque: Haz aquello que sepas que puedes marcar la diferencia una vez obtenido el resultado final. Eso que te pueda hacer decir… ¡Bingo!

Asigna a otros todo lo demás, quedando en ti como responsabilidad adicional importante, el seguimiento en el desarrollo y cumplimiento de las mismas.

El trabajo junto a un equipo real es realmente poderoso a la hora del balance y resultados finales.

2.-  Productos. • Ofrece y vende aquello que conoces, que has probado y sabes de sus buenos resultados. Vende aquellos productos en los que de verdad crees, sabiendo que solucionan y / o satisfacen el problema de tu mercado objetivo.

Si un producto –propio o no- NO es lo suficientemente convincente para ti, es casi imposible que lo sea para otros. De nuevo, no pienses en el dinero per sé. Si el producto es malo, ¿para qué venderlo, entonces?

Ofrecer algo en lo que no crees es una pérdida de tiempo y energía. NO te desgastes en aquello que sientas (y estés consciente) que NO funciona.

3.- Marketing • Tú y yo sabemos como marketers, coaches, dueños de negocios y más, lo gigante que es el marketing y múltiples plataformas que existen para ello.

No obstante, en ese sentido ¿cómo simplificar tu estrategia de marketing dentro de este trepidante y extenso mundo?

Lo que siempre digo: Simplicidad. Mantenlo simple.

Pero, ¿cómo?

Sencillamente contando con 3 cosas:

  • un equipo de ventas, una vía de contacto con ese equipo.
  • una fuente de tráfico que puedas escalar
  • una herramienta / estrategia de conversión en la cual confiar.

Y como broche de oro a todo esto, lo diré de nuevo: Seguimiento.

Si deseas un negocio que te dé más a cambio de hacer menos, enfócate en lo importante y HAZLO SENCILLO.

¿Quieres iniciar un nuevo año (o bien continuarlo) en positivo y ser de ingresos recurrentes, multiplicados mes a mes?

Simplificar es Multiplicar… entonces, simplifica, optimiza estos tres aspectos que te he mencionado hoy y verás los resultados.

¿Estás dispuesto?

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