De ser emprendedor, hasta el cine habla… y mucho más de lo que se cree…

¿Recuerdas la escena de Jerry Maguire cuando, apenas contratado, abandona su trabajo en medio de una oficina abarrotada de gente que no entiende cómo renuncia a la estabilidad y seguridad de un empleo para saltar a la nada? No solo la recuerdo, sino que una vez me sentí como él, al borde de un abismo, con mi pez en una bolsa de agua y preguntando quién me acompañaría en esa aventura.

¿La promesa? Ser emprendedor, ganar dinero por Internet, trabajar desde mi casa, independizarme. ¿El camino? Duro. ¿El objetivo? Prometedor. Es un carrusel. Una ruta que si la gestionas de forma inteligente, podrás lograr monetizar tu talento y lograr mantenerlo en el tiempo.

Claves hay muchas, pero quisiera compartir contigo 5 que para mí son esenciales para sobrevivir en esta película que cada vez se parece más a Indiana Jones y menos a Blancanieves.

Cómo ser emprendedor y no morir en el intento.

 

1. Asiste a un Mastermind con Frecuencia

La mayoría de los emprendedores tienen un guión que se repite para convertir su talento en ingreso.

Crear y construir buenas y sólidas alianzas con otras personas que tienen conexiones, relaciones y experiencia es un factor poderoso con lo cual debes contar al desear ser emprendedor nuevo en estas lides..

Pero, ¿qué aspectos hacen un buen grupo de mastermind?  Este debe ser un espacio con tres propósitos:

  • Compartir

    Antes de formar parte de un grupo de mastermind, cerciórate que tú también puedas aportar valor, compartir ideas y conocimientos a sus demás miembros. Si el grupo es compenetrado, rápidamente reconocerá (y expulsará) a aquellos que solo están ahí dentro buscando obtener algo, (robar ideas, también…)

 

  • Rendir Cuentas

    Los buenos grupos de mastermind tienen como principio rendir cuentas con frecuencia para asegurar que los involucrados estén al corriente y poniendo acción y no perdiendo el tiempo como «mirones de palo».

La rendición de cuentas funciona cuando cada uno de sus miembros se compromete a hacer algo y los demás están informados y actualizados en todo lo que ocurre, cumpliendo así con las promesas y proyecto en los cuales se comprometieron.

En los buenos grupos de mastermind no existe el discurso de las excusas como:

Estuve ocupado esta semana  y no tuve tiempo.

  • Apoyar

    Todos necesitamos apoyo a un punto. Cuando comienzas a perder esperanzas en relación a tus metas u objetivos o los ves a muy largo plazo , necesitarás apoyo para continuar.

Poder contar con un grupo de apoyo evitará cualquier falla o caída estrepitosa y puede ayudarte a retomar el camino más pronto si te desvías y pierdes enfoque.

 

2. Toma tiempo para ti

La mayoría de los emprendedores, metemos en agenda el tiempo personal. Dedicarte tiempo implica entrar en modo unplugged. Es la única manera de poder conectarte de nuevo y aportar valor.

En este sentido, Leo Babauta, en su libro  «Focus: Un manifiesto por la simplicidad en la era de la distracción», para lograr enfoque, recomienda trabajar por bloques, alternando períodos de «desconexión» de 10 a 15 minutos.

La clave está en relajarte y no completar un ritual. Durante esos valiosos minutos debes desprenderte un rato de tu negocio, empresa  u organización. Es tiempo para, literalmente, «recargar las pilas» y respirar.

3. Establece límites • Lo que PUEDES y lo que NO PUEDES hacer.

La disciplina y claro conocimiento de tus habilidades y capacidades es primordial. Como maratonista, esta es una lección que tuve que internalizar muy bien.

Sin embargo, ¿qué tiene que ver esto como los negocios?, preguntarás. Mi respuesta es TODO en realidad. En los negocios, como en los deportistas, hay un alto grado de compromiso, competitividad y exigencia.

Por otro lado, es importantísimo aprender a negarse a proyectos, ideas a desarrollar, alianzas para los cuales sabes que no tienes tiempo suficiente.

Establece tus propios límites como persona y emprendedor, lejos de restar, sumará en la ruta para lograr tus objetivos.

Descansa, enfócate y ve siempre un paso adelante de aquellos que carecen de disciplina.

 

 

4. Delega asuntos financieros

Muchos de quienes estamos en este medio, invertimos tiempo interminable, energía y emociones en materia de manejo del dinero. Te cuento que en este sentido, hay preguntas muy muy dañinas a plantearse, todas ellas tienen que ver con dinero y finanzas.

¿Cuánto tenemos?

¿Cuánto necesitamos?

¿En qué se gastó / invirtió el dinero? ¿Por qué?

¿Qué hacemos para generar flujo de caja?

–bastante común esta última-

Estas preguntan traban la puerta de la creatividad. Y no es que las finanzas sean un tema sin importancia, todo lo contrario, pero si se encarga otro, preferiblemente experto en el tema, mucho mejor.

DELEGA, aunque te cueste y dedícate a desarrollar y convertir tu talento en ingresos.

 

5. No pienses demasiado

El ser emprendedor a ratos implica evaluar, examinar antes de la toma de decisiones y posterior puesta en marcha. Hay que hacerlo, detenerse, reflexionar, ajustar de ser necesario, y seguir. Lo que no está permitido, es paralizarze.

No inviertas tiempo pensando en lo que puedes o debiste haber podido hacer.   Parte importante de ser emprendedor y contar con un talento, es HACER.

NADIE nació siendo un emprendedor exitoso. Quien comienza en esto, lo hace desde el mismo punto: desde el principio.Twitter

Ya ves a Jerry, quien pudo lidiar con el prematuro… Show me the money! de uno de sus clientes, quien no era precisamente una muestra de gran talento. Rod, era un jugador con habilidades escondidas entre miedos e inseguridades. Jerry, pudo lidiar con su propia angustia financiera hasta lograr hacer brillar el talento de su cliente, y con él, su empresa también se destacó.

No sé si Jerry Maguire aplicó una a una estas claves que te comento en este artículo, lo que si te aseguro es que como él, sobrevivirás en esta business movie si procuras un esquema mental que dispare tu talento y tus ingresos.

Go, entrepeneur, go!

 

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