Estás ahí, con tu toga y birrete, con tu título en la mano para tomarte la foto. O con tu bebé recién nacido en los brazos, quien no para de llorar. O con ese certificado de coach internacional que de inmediato incluyes en tu perfil de LinkedIn como una experiencia académica de importancia global. Varias escenas  y una sola pregunta que enlaza todas estas historias:

Y ahora, ¿qué hago?

¿Te ha pasado? Entonces, este artículo es para ti.

La universidad de la vida.. ¡Cómo se extraña ese pensum en momentos claves de tu vida. Eso le comentaba a un coach con quien trabajo justo desde ese momento en el que se preguntó qué hacer con una carrera exitosa, mucho talento, gran récord académico, pero sin saber cómo arrancar en modo emprendedor.

Me contaba que su certificación de coaching le brindaba muchas herramientas para ejercer como facilitador, como talento, como servidor de otros; sin embargo, pasaba por alto lo que yo llamo El Día Después:

¿Cómo empezar a monetizar mi pasión de ayudar a otros a obtener resultados?

Para otros puede resultar obvio: me activo brindando sesiones de coaching personal, y ya. Sin embargo, una pregunta recurrente llega:

¿Cómo se come eso? ¿Cómo hago para vender mis sesiones de coaching?

Ajá… He ahí el punto de partida de esta historia.

Coach y… ¿Vendedor yo?

Como una pesadilla que nos acecha llega la idea de vender. Caca para muchos, anhelo para otros y tercerización para el resto. Más allá de lo que elijas, la fase de mercadeo y ventas de tu producto, es algo de lo que no podrás escapar. No te conviene. Lo que no se vende se queda detrás de la cortina, en una fosa común o en una idea que nunca fue. Y parece ser que muchos coaches le temen a esa palabra.

Las ventas como metodología se transformó – y seguirá transformándose-, para la dicha de quienes ofrecer sus servicios puerta a puerta o repartir tarjetas en una reunión, le llevaba toda la jornada.

¿Para qué hacerlo fácil si lo puedes hacer difícil?, pareciera ser el karma de muchos que, ya sea por desconocimiento o miedo al cambio, siguen vendiendo, o dejan de hacerlo, de la forma tradicional.

El mundo digital te plantea un esquema que te deja tiempo para tu formación, profesionalización y ejercicio de tu talento: la automatización de tus procesos, desde la Atracción del potencial cliente hasta la Entrega de tu producto. Gran tema sobre el que hemos explorado en posts, webinars y productos digitales.

Pero no nos desviemos del tema. Iremos al fondo de este asunto…

No se trata solo de SER coach…

Se trata de ti. Tú, coach, (sí) y tu relación con las ventas (¡SÍ!). Tú como vendedor. Si no te encargas de esa tarea, tu empresa ya lamentablemente ha muerto al nacer. Debes lograr la promoción de tu producto de una manera efectiva, que te permita monetizar tu servicio.

Necesitas construir un modelo de negocios del coaching que permita escalar en la medida que crezca tu mercadeo, ventas y entrega de tu producto

Taki MooreTwitter

 

 

No se trata solo de tener una agenda full de clientes, sino de gestionar tu dinámica de entrega de servicios para que te quede tiempo para un café, para entrenarte y para las labores de marketing. Todo forma parte del sistema. Lo explico a detalle en el artículo Coaches: ¿Por qué más del 80% fracasa?

Internet es un excelente medio para desarrollar tu negocio de coaching 24/7 (24 horas del día los 7 días de la semana), y la única manera es cambio de paradigma. Construir un modelo de negocios que sea ESCALABLE.

Para ello debes aprender que existe un modelo de negocio escalable con el cual he construido mi negocio online a través de los años y ese método se basa en Atraer, Convertir y Entregar tus productos y servicios de manera automática, sin que eso te desgaste, te quite energía y tiempo que necesitarás para hacer lo que realmente sabes y tienes que hacer:

  • «Generar Contenido»,
  • contar tu historia.., temas en los que profundizaré en próximos artículos. 

Hagamos de tu talento, de tu servicio, un motor productivo. El momento es hoy.

 

 

Share This